Cuentos de una fuga

2021


Una suerte de conquista

2021
Raqueta de madera y fibra natural de ceiba speciosa
68 x 24 x 3,5 cm

Nobleza confinada

2021
Papel japonés Kozo y globos con helio
Cadena de papel
1,50 x 4,5 x 4,5 cm
Cuentos de una fuga

2021
Papel japonés Kozo y gancho de hierro
Cadena de papel
1,50 x 4,5 x 4,5 cm

De un cuerpo dulce es el río

2021
Papel de Formio, balanza romana y recipiente con agua
Remo de papel
1,30 x 12 x 3 cm



Cuentos de una fuga


Una suerte de conquista
2021
Raqueta de madera y fibra natural de ceiba speciosa
68 x 24 x 3,5 cm
Nobleza confinada
2021
Papel japonés Kozo y globos con helio
Cadena de papel
1,50 x 4,5 x 4,5 cm
Cuentos de una fuga
2021
Papel japonés Kozo y gancho de hierro
Cadena de papel
1,50 x 4,5 x 4,5 cm
De un cuerpo dulce es el río
2021
Papel de Formio, balanza romana y recipiente con agua
Remo de papel
1,30 x 12 x 3 cm

Son tres actos. Es un baile. Sí, ¡es cuestión de baile!

El primero de estos interpretado por un ligero remo moldeado en fibras de formio del Dique Luján. Suspendido de una vieja báscula alemana, se mece a fuerza del viento. Su oscilar es casi imperceptible, dando apenas unos pequeños toquecitos a unos cuantos litros de agua contenidos en una palangana metálica en el suelo. Su cuerpo, rígido y hueco, una membrana venosa y porosa, va trasmutando y haciéndose agua con cada pequeño rasqueteo o coqueto lengüetazo que da sobre las ondas de su estrecho océano.

El segundo acto pertenece a toda la magia del hálito primaveral. Es un gesto de juego. El swing de una trampa aérea de semillas-pelusa suspendida en un tiempo-espacio singular. Es el fragmento de una nube, o un copito de polvo espeso y aire blanco, de posibles alergias y narices rojas picosas que, al compás y danza de la mano de una exploradora de bosques, se entreteje en la red plástica de una raqueta de tenis ochentera.

El tercero y último, corresponde a una forma serpiente que resultó cadena o una forma cadena que devino serpiente. Es el vestido de una serpiente-cadena elaborado en kozo y que cuelga de un pesado gancho de hierro, esperando registrar los pasos del aire húmedo y almizclado del Delta del Paraná, del Tigre de fuego y de las brisas canaleras y viscosas del Gran Buenos Aires. Su naturaleza única de objeto-animal, entre vivo y muerto, ligero, pesado, robusto y frágil, engaña con gracia a cualquier bailarín desprevenido, ofreciendo todo posible encanto a la gravedad.

Victoria Plata